Linares Deportivo

LINARES DEPORTIVO

David Gámiz tiene la llave del derbi por la salvación minera

  • Una vez más, aparecen pintadas en Linarejos y el Real Jaén emite un comunicado de repulsa, las dos aficiones quieren un clásico sin incidentes

No tiene sentido que, cada cierto tiempo, este año en dos ocasiones coincidiendo con la ida y vuelta de los derbi, algunos descerebrados se empeñen en calentar los encuentros entre Linares y Jaén a base de pintadas y provocaciones. Buscan el enfrentamiento, la violencia, porque no entienden el fútbol como un deporte de sana competitividad.

De nuevo aparecieron pintadas en Linarejos y, de nuevo, los aficionados de uno y otro bando se avergonzaban en redes sociales de que alguien haga 50 kilómetros en carretera, amparado por la madrugada, para querer ofender a la ciudad vecina, justo en una semana donde por todos los frentes se está dando un mensaje fabuloso de hermandad y civismo.

El Real Jaén emitió un comunicado para «expresar su absoluta condena y más firme repulsa ante las denigrantes pintadas aparecidas en el Estadio Municipal de Linarejos. Asimismo, esta entidad quiere continuar abogando por la promoción del juego limpio, tanto dentro como fuera del césped, en un derbi provincial entre Linares Deportivo y Real Jaén que debe estar presidido por la deportividad entre ambos clubes. Esta institución apuesta por confirmar su incondicional compromiso con la deportividad en el fútbol así como el fortalecimiento de las buenas relaciones institucionales existentes con un club vecino y amigo como el Linares. Este club manifiesta su total desprecio a este tipo de acciones con las que se fomentan actitudes impropias del espíritu deportivo que debe reinar».

La reacción en las redes ha sido la esperada de dos aficiones señoriales, que han madurado en la forma de entender el fútbol y se han echado mucho de menos en estos siete años de ausencia de derbis, porque los enemigos deportivos necesitan estar cerca para medir sus fuerzas en una fiesta del fútbol jienense como la que se va a celebrar el domingo.

Pero por si se da el caso y aparece alguno de los que aún no comprenden estos términos y buscan el enfrentamiento, la Policía Nacional ha confirmado que velarán por la seguridad del encuentro más de un centenar de agentes. Concretamente 50 guardias civiles, 30 policías del Cuerpo Nacional, 30 efectivos de las fuerzas locales y un grupo de Protección Civil, para que reine la paz y el orden y ese 99,99% de aficionados mineros y lagartos que se sienten orgullosos de defender sus colores desde un pulso deportivo con el vecino, puedan disfrutar de esta cita histórica como se merecen.

La clave está en el medio

No pueden estar ajenos a todo lo que se mueve en torno a las aficiones, pero los hombres de Gonzalo Arconada y Antonio Torres tratan de centrarse estos días en lo que se les viene encima, sabiendo que el Linares va a salir a morder desde el primer minuto porque se juegan la vida, y que la afición blanca le está pidiendo a sus jugadores por todas las vías que salgan a ganar el derbi sin reservas.

La clave está en el balón, los dos equipos son jugones, y el balón estará en el centro del campo, y en el centro del campo está David Gámiz. Arconada viene jugando con un eje medular de circunstancias, con Fede y Cala reacomodados, ambos con la misión de no perder la posición y seguir de cerca a Gámiz, el hombre que tiene la llave. Porque el Linares necesita generar ocasiones de gol, muchas, para que una le entre, y el cerebro del juego entre líneas es el pequeño de Loja.