Linares Deportivo

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La ciudad de Linares y el mundo del deporte lloran la muerte de Fran Carles

El central azulillo Rosales llora junto al presidente del Linares Deportivo, Jesús Medina.
El central azulillo Rosales llora junto al presidente del Linares Deportivo, Jesús Medina. / ENRIQUE
  • Una lesión en el gimnasio del hotel donde veraneaba desencadenó una infección que acabó con la vida del joven capitán azulillo

La muerte de Fran Carles a los 26 años ha conmocionado al mundo del deporte nacional y a la sociedad linarense. Nunca el tanatorio Jardín Virgen de Linarejos había estado tan repleto de personas dolientes, de palabras de agradecimiento, de coronas de flores, de abrazos sin consuelo y miradas perdidas. «Tuvo mala suerte» es la expresión que quizá mejor defina lo ocurrido. Uno de los capitanes de la plantilla del Linares y heredero de un talento innato, que estaba llamado a ser un grande de la historia del club, no cruzará este lunes la boca de vestuarios para asistir a su primer entrenamiento junto a Miguel Rivera y sus compañeros.

Carles estaba obsesionado con hacer una buena temporada, con adaptarse mejor este año a la Segunda B y demostrar delante de su afición que él también valía para despuntar en la categoría de bronce. Por eso, estando de vacaciones en Torremolinos se apuntó al gimnasio del hotel para no perder tiempo y seguir con su preparación física.

El lunes, mientras hacía una de las rutinas de pesas para fortalecer los músculos, sufrió el impacto de una pesa en el muslo. En principio, el hematoma no era nada nuevo para Carles, los futbolistas sufre golpes más duros durante un partido de fútbol, pero con el pasar de las horas se iba encontrando cada vez peor, vomitaba, le dolía mucho la pierna, así que se acercó con su pareja al centro de salud para que le recetasen un antiinflamatorio y medicinas para cortar el vómito.

El martes, aprovechando la estancia en la playa, cenó con su compañero de equipo José Corpas. Una velada entre parejas, comentaron lo ocurrido y Carles lamentaba que el golpe recibido le impediría empezar la pretemporada con normalidad. Era su obsesión, estar a tope desde el principio, hacer una gran temporada, recordaban en el tanatorio una y otra vez ante el yaciente cuerpo del joven centrocampista. Difícil de creer lo que ocurriría en las horas siguientes a aquel incidente y a la cena entre compañeros.

El jueves Fran Carles se encontraba mucho peor, pidió a su pareja que cogiera el coche y le llevase rápidamente a Linares. Por el camino, Carles daba signos de empeoramiento por momentos. Entró en el Hospital de San Agustín a las 5:00 de la madrugada del jueves al viernes y sufrió una parada cardiorespiratoria. Estaba en la UCI, se le hizo un análisis de sangre y la encima que desvelaba que algo no iba bien, multiplicaba su factor del normal de 300 hasta 6.000 en la tabla.

Las noticias que llegaban desde el quirófano no eran positivas, la afección le había tocado los riñones y estaban colapsados. Algo que podría haberse atajado a tiempo, se había complicado y el cuerpo del deportista linarense empezaba a dar muestras de no superar este traumático proceso.

A las 10:00 de la mañana de ayer viernes, con Linares empezando a hacerse eco de la noticia, Fran Carles volvía a entrar a quirófano. Por el pasillo habló con miembros del club: «Tengo que estar bien, que la temporada empieza ya», decía el centrocampista antes de entrar al operatorio. Una vez dentro, le realizaron una incisión en la pierna para que expulsase toda la sangre contaminada posible y practicarle una diálisis, pero ya era tarde, el fallo multiorgánico era evidente, y las noticias que llegaban eran cada vez más desalentadoras.

Fran Carles con la camiseta que conmemoraba su partido 200.

Fran Carles con la camiseta que conmemoraba su partido 200. / ENRIQUE

A las 14:30 de la tarde, los llantos de dolor de los presentes inundaron el hospital de San Agustín, se confirmaba que el corazón de Fran no había superado la infección y todo se tiñó del luto más absoluto y la impotencia más sofocante. A los 26 años, el alma del vestuario del Linares, el hijo del mítico Carles, nos dejaba para acompañar a su padre.

Autopsia y sepelio

La familia de Fran Carles solicitó la autopsia y al final de la tarde la policía judicial se personó en el tanatorio para proceder al traslado de los restos mortales del linarense. Hoy por la mañana será evaluado su fallecimiento en el Instituto de Medicina Legal y se emitirá el informe concluyente.

Hoy seguirá el duelo en la ciudad y en deporte linarense. A las 16:00 los restos de Carles visitarán el Municipal de Linarejos por última vez, y a las 17:30 será el sepelio en la parroquia de Santa María para darle el último adiós al joven capitán minero. Anoche la afición dejó velas, mensajes y flores en los aledaños del estadio.

Comunicado del club

El club emitió un comunicado que comenzaba: «No hay palabras para expresar el profundo dolor que sentimos y que sabemos que siente toda la afición, toda la ciudad y todo el mundo del fútbol, tras el fallecimiento de Fran Carles. Todos los que formamos parte del club queremos en estos momentos de tan profundo dolor, estar al lado de la familia de nuestro compañero, de sus amigos, de toda la afición, de todos los que vibraron con Fran como jugador pero, sobre todo, con la gran persona que fue.

Nos deja un amigo, nos deja un azulillo, un compañero, un hijo, un hermano. Nos deja nuestro capitán. El que siempre será nuestro capitán. No hay palabras en este momento que den consuelo a la tristeza y a la pena que sentimos ante la pérdida de quien ha formado parte de nuestras vidas con tanta intensidad, de quien luchó por nuestro club y por su afición, por sus colores, y porque todos mantuviésemos la ilusión por conseguir lo que hoy es el Linares Deportivo».

«Gracias. Gracias de todo corazón por todo lo que nos diste -continúa el comunicado-. Por el ejemplo que nos regalaste como persona, por los valores que aportaste a nuestro club y que ofreciste a cada uno de los niños a los que entrenaste. Porque enseñaste a todos ellos la importancia del deporte, la convivencia, el trabajo en equipo. Los mismo valores que tú nos aportaste a todos. Valores que en tu nombre y con tu recuerdo, inculcaremos a toda nuestra cantera, a toda nuestra afición». «Te echaremos mucho de menos. Estamos convencidos de que con tu ausencia, ya nada será igual. Siempre te tendremos entre nosotros, porque tu recuerdo será imborrable. Nos acompañarás siempre. Formas parte de la leyenda de este club y tu leyenda nos acompañará siempre», concluye el escrito.