Linares Deportivo
Chico dirige desde la banda como entrenador al Linares B en un partido.
Chico dirige desde la banda como entrenador al Linares B en un partido. / ENRIQUE

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"Lo único que me faltó fue entregarle el brazalete de capitán a Fran Carles"

  • Francisco Pérez 'Chico', entrenador del Linares Deportivo B

  • Colgó este verano las botas a sus 43 años como el jugador en activo más longevo de España y ahora dirige con éxito al Linares Deportivo B

Cuando hay que hablar de Francisco Pérez Pérez, alias Chico, siempre se queda algo en el tintero. Es tan longeva y tan brillante su etapa como futbolista que aún cuesta verle de entrenador del Linares B. Afronta esta nueva etapa en su carrera con la ilusión de quien pone todo lo aprendido al servicio de los nuevos talentos de la cantera del Linares. Chavales para los que Chico es una leyenda viva del fútbol linarense, andaluz, y se podría decir que nacional, pues ha sido el jugador con más edad que se ha retirado en una categoría semiprofesional como Segunda B.

¿Cómo está viviendo esta nueva etapa tras colgar las botas?

La verdad es que la experiencia es mejor de lo que me esperaba. Lo he comentado muchas veces con mi familia y con mi mujer, que cuando dejase el fútbol creí que lo pasaría muy mal porque han sido 24 años como futbolista profesional o semi, dedicado exclusivamente a jugar.

Y no ha sido así.

Me he sorprendido a mí mismo, en el fondo sigo vinculado a lo que he hecho toda mi vida y eso ayuda a que lleves mejor el cambio.

¿Supo cuál sería su último partido vistiendo la azulilla?

Cuando jugué el día del Cacereño (fase de permanencia), no se me pasó por la cabeza que podría ser el último, pero las circunstancias que vieron después llevaron a ello. Miguel Rivera me explicó que él consideraba que debía dejar paso como futbolista a otra gente. A partir de ahí fui planteándome otras cosas, pero de verdad que el día del Cacereño no sabía que sería el último porque me sentía capacitado para seguir.

¿Le faltó una temporada más?

Ese momento lo dejé atrás y estoy contento, satisfecho por el nuevo rol dentro del club, me considero un trabajador más dentro de la entidad.

Pero no me negará que hay formas y formas de retirarse del fútbol, usted lo hizo como un jugador importante para el equipo, con 43 años, pero sin desentonar en ninguno de los partidos que jugó.

La temporada pasada había jugado veinte partidos y me había encontrado muy bien. Sabiendo lo competitivo que soy y lo mucho que me exijo, no quería alargar mi carrera profesional a la fuerza y empañarla arrastrándome con 43 años por otros campos. No, quería retirarme como lo hice, defendiendo mis colores como lo hice en los primeros años de mi carrera.

Dijo el presidente que iba a recibir usted un homenaje ante el Granada pero el partido se suspendió. ¿Tiene la espina clavada de no haber podido despedirse vestido de corto de la afición?

De espina clava nada, porque las circunstancias fueron que se suspendió ese partido por la pérdida de Fran Carles. Estoy agradecido de que se acordasen de mí, hubiese sido bonito despedirse desde dentro del campo, pero eso ya ha quedado atrás.

Lo que sí se quedará clavado en su corazón es no haberle podido dar el brazalete de capitán a Fran.

Lo único que me faltó fue entregarle el brazalete de capitán a Fran. Estaba previsto hacer el día del Granada y por desgracia pasó lo que pasó. Él ya estaba siendo el capitán del vestuario junto con Javi Quesada, yo en ese aspecto hacía años que estaba un poco a parte, eran ellos los que llevaban los galones de ese vestuario.

¿Ya tocaba dar un paso a un lado?

Sí, ya tocaba, habían sido muchos años liderando y capitaneando al Linares en momentos buenos y malos. Fran era el que estaba jugando en ese momento más que Quesada y era el que todo veíamos como nuestro capitán. Por eso le iba a entregar a él el brazalete el día de mi retirada, pero por desgracia.

Y ahora como entrenador no se le está dando nada mal, el Linares B está debutando en División de Honor Andaluza y está haciendo una primera vuelta formidable.

A mí me está sorprendiendo para bien, es una categoría bonita y muy exigente, hay por los menos 10 clubes que luchan por conseguir el ascenso de la categoría. A mí me sorprende ver el nivel de los almerienses, que no tienen clubes en Tercera y vienen con futbolistas a los que yo me he enfrentado hace poco, los malagueños hacen buen fútbol, y en Jaén tenemos al Villacarrillo, Torreperogil o Porcuna haciendo proyectos para ascender.

Y el Linares B recién ascendido y casi sin experiencia.

Salvo Cristian que se lesionó en pretemporada y ya ha vuelto a entrenar, o Iván que creo que debutó ya en Andaluza, para el resto es una categoría nueva. Están creciendo y la salvación la tenemos a 8 puntos, pero lo mejor es ver como jugadores como Chomfli, Sergio, David, Pekes o Pepelu ya están con el primer equipo y cuando jugaron ante el San Fernando no desentonaron. Parecen uno más de la plantilla y esa es una de mis satisfacciones más grandes, ver que están evolucionando y que pronto podremos tener una mayoría de jugadores sub23 que serán de Linares.

No debe ser difícil para usted ganarse el respeto de los canteranos.

Al principio es sencillo porque tienes una trayectoria de 13 años jugando en el Linares, pero después de los primeros días tienes que ir ganándotelo y aportarles las cosas que tú quieres de ellos. Lo importante es que no se pierda la ilusión, las ganas de aprender y el hambre de crecer, eso es lo que mantiene la llama viva y que hace que me quite el sombrero ante los chavales, porque el día que se apague tendríamos muchos problemas.

¿Se ve haciendo carrera en los banquillos como entrenador?

Es el camino que he cogido y me tengo que seguir formando, ahora me sacaré el nivel III de entrenador. No me marco metas, es como todo en la vida, no se puede pensar más allá de hoy. Soy un trabajador del club, el Linares es el club de mi vida y me gustaría seguir en él mientras sea posible.

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