Linares Deportivo

LINARES DEPORTIVO

El Linares se mete en un lío

Chus Hevia fue de los más activos en ataque de los linarenses, que en la segunda parte se volcaron, sin acierto, en busca del empate.
Chus Hevia fue de los más activos en ataque de los linarenses, que en la segunda parte se volcaron, sin acierto, en busca del empate. / LOF
  • Derrota y mala imagen de los 'mineros' en El Ejido, blandos en defensa y sin pegada tampoco en ataque

Con Higinio llorando, Cristian tirado sobre el césped y todos cabizbajos. Así terminó el partido en Santo Domingo el Linares Deportivo, como si hubieran perdido un título, como si el descenso se hubiese consumado, como si aún no quedase esperanza. Pero sí, quedan por fortuna aún seis jornadas más de liga para conseguir un par de buenos partidos, algo que lleva necesitando más de un mes y que no llega.

Se había hecho este año un proyecto para no pasar las fatigas de la temporada pasada, y a juzgar por lo larga que se le está haciendo el final de la campaña al Linares, cualquiera diría que van camino de jugar el play-out como mal menor. Se perdió la ventaja de la primera vuelta, se perdió la posibilidad de pelear por algo más, se perdió el colchón de puntos, y ahora, cuando los errores más caros se pagan y todos los equipos muerden, ahora el Linares ha perdido su instinto felino y se mete en un lío por no haber sabido puntuar en Córdoba, ni ganar el derbi ante el Mancha Real, ni dar un golpe de autoridad ante el Ejido.

Un lío que se puede convertir en un serio problema como no ganen el próximo sábado al casi descendido La Roda. El 'play-out' ya sopla en la nuca, está a solo 3 puntos y el Linares está a un mundo de parecerse al equipo que deslumbró en la primera vuelta. Se marchó Rivera, el club lo hizo para liberar a la plantilla y quitar tensiones de la entidad con el míster, pero parece que no esa sólo un problema del entrenador. Lasarte lleva tres partidos, que además eran tres encuentros clave, y solo ha sumado un punto el equipo minero.

Ante El Ejido, más de lo mismo, falta de intensidad por momentos, defensa de mantequilla para defender a balón parado y un ataque que estuvo igual de endeble. Los remates llegaban mansos a las manos del meta almerienses. Mientras, medio centenar de valientes incondicionales habían atravesado Andalucía para animar a su equipo, porque creen en los que defienden su camiseta y han jugado apoyarles a las duras y a las maduras. Pero otra semana más los que no estuvieron a a la altura fueron los de corto.

Esta vez Lasarte dejó en el banco a Martos, pero rectificó y lo sacó en el descanso pese a que Gámiz no estaba mal. Volvió Rodri por Rueda, pero el problema no es de uno u otro jugador, es colectivo. La estadística resulta demoledora, sólo 2 puntos de los últimos 18 en juego, sólo 1 victoria en las últimas 10 jornadas. Así no, si el Linares no despierta, acabará pasando las mismas fatigas del año pasado, o algo peor.

El partido

A cara de perro, partido de los que no está permitido fallar, de los que hay que ganar por todos los medios, y más habiendo encadenado dos triunfos a domicilio consecutivos y un empate en casa entre medias. Así recibía el CD El Ejido a uno más de sus muchos rivales directos, ya que hay 'invitados' por doquier en la zona baja. El salto en caso de victoria podía ser extraordinario, y más sabiendo los resultados producidos antes de este choque que cerraba la jornada. Pero había que hacer que se tenía 'olvidado', como vencer en casa. Desde el 22 de enero no se había logrado, con un 4-0 sobre el San Fernando.

Comenzó muy bien encarrilado el choque, cinco minutos después de cuando se hizo en Huelva una semana antes, ya que entonces llegó el tanto en el minuto 1 y en esta ocasión fue en el 6. Una primera llegada por la zurda de Alfonso obtuvo la respuesta de un regalo del meta Cristian, que con todo a favor vio como se le resbalaba y concedía un saque de esquina absurdo. En el mismo, Sergio Narváez puso el cuero a la frontal del área chica, saliendo todos los jugadores desde la raya de gol. El más listo fue el propio Alfonso, que remató en semifallo, le salió un autopase, se quedó solo a un metro de la portería y cruzó a placer el 1-0. Pudo haber mano de Alonso en el gol, pero nadie protestó.

Otra vez el panorama pintaba para 'guardar y correr', pertrechándose bien atrás e intentando matar un encuentro que sin embargo se mantuvo abierto hasta el final. No obstante, en el minuto 8 la internada legó por la derecha y la protagonizó Emilio Cubo, provocando otro saque de esquina. Era peligroso todo lo que suponía ganar metros por parte celeste, y en el 11 un centro también desde la diestra de Javilillo no fue rematado por muy poco por Samu Corral, al que se adelantó un Cristian providencial para los jieneneses.

En el otro costado apenas había 'movimiento, salvo un cabezazo timorato de Casi en una prolongación errónea de Emilio Cubo hacia el interior de su área. Fue lo único que le salió mal al extremo diestro, que demostró su calidad y garra. Bien es cierto que el que más lujos ofreció a la grada fue Sergio Narváez, especialmente en la segunda parte. Pero antes del descanso no tuvo suerte con un lanzamiento de falta que tiró alto, como también erró otro, el suyo más ajustado, de Álvaro Ocaña. Con los papeles invertidos, sirvió un centro Samu Corral y Narváez no llegó por los pelos, nunca mejor dicho, ya en boca de gol.

En esa línea de demostración de confianza, que es cuando más y mejor salen las cosas, David Fernández se marcó un autopase de cuchara, progresó, puso un balón raso al área y la lástima fue que Alfonso no vio la llegada de cara de Narváez, en mejor posición para el disparo. Con todo, el extremo chutó, pero mordido y sin complicaciones para el meta visitante.

Así se llegaba al descanso, con el Linares prácticamente inédito en ataque, por lo que era de esperar un cambio de actitud de los vestidos de rojo. Ello comenzó con una sustitución en la sala de máquinas por parte de Lasarte, que dejó en la caseta a Gámiz, tarjeteado, y dio entrada a Mario Martos, otro exAlmería como Joselu, buscando más gol.

Semi-acoso sin derribo

La segunda mitad comenzó con un aviso de Corpas, que no tuvo su día, como tampoco ninguno de sus compañeros de ataque. No llegó a un primer balón en el 47, y en el 49 centró para que Chus Hevia sí rematara, pero sin acierto. Una tercera llegada fue una pelota suelta que rescató y que chutó a las nubes con todo a favor Rodri. El CD El Ejido tenía que guardar mejor, con más contundencia, la que mostraron dando un paso al frente Sofian y Emilio Cubo especialmente, ya que el juego se volcó entonces por su lado. Chus Hevia volvió a tener una llegada de cabeza, pero con remate cándido, y la calidad técnica local encendió a la grada.

Santo Domingo ovacionó a Sergio Narváez cuando fue sustituido después de su exhibición en regate y visión de juego. Por poco mató el choque en el 79, al irse y definir con una preciosa vaselina que se le marchó por el costado derecho de la portería de un Cristian ya batido. Corpas robó la cartera en el área pero no supo finalizar, y Darío Guti, fresco, se marchó para finalmente no acertar con el camino a puerta en el tiempo de descuento.

El Linares, como ante el Mancha Real, volvió a jugar al peligroso 'quiero y no puedo' hasta el final del partido. Con el pitido final todo se derrumbó, la ilusión por remontar, por sacar un resultado positivo, y el orgullo de los que se había desplazacon optimismo do con optimismo a El Ejido.