Linares Deportivo

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Vía Crucis o resurrección, el Linares decide su destino este sábado en casa

Chus Hevia es uno de los pocos que se salvan del bajón anímico que está sufriendo el Linares.
Chus Hevia es uno de los pocos que se salvan del bajón anímico que está sufriendo el Linares. / LOF
  • Lasarte apela a mantener la unión y apretar los dientes: «Tenemos que levantarnos, no queda otra, la situación se ha vuelto complicada»

El Linares necesita despertar de esta pesadilla. La derrota ante El Ejido les hizo tocar fondo, sólo dos puntos de los últimos dieciocho en juego y sólo una victoria en las últimas diez jornadas, números de equipo que va camino de la Tercera División y, sin embargo, son los mismos que deslumbraron en la primera vuelta.

Sí, se echan en falta los goles de Víctor Curto, pero están Chus Hevia y Rueda, que para la permanencia es más que suficiente, aunque el segundo siga como el equipo, buscándose sin terminar de encontrarse. A Chus sí se le ve enchufado, le marcó al Linense y al Córdoba B, fue de lo mejor en Almería y es de los que mira a su alrededor en el vestuario y ve la cantidad de talento que le rodea. Hevia confía en el equipo, uno a uno, los jugadores confían en sus posibilidades, es cuando los ingredientes se juntan cuando la mezcla no es homogénea.

Alberto Lasarte no está mejor. Tres partidos, tres finales desde que tomó las riendas, y sólo un punto. Es cierto que el equipo ahora tira más a puerta, llega más, pero sigue siendo muy blando en defensa y sin sensación de ser capaz de someter a un rival como lo hacían en la primera vuelta.

El técnico en su balance de la derrota en Santo Domingo habla de «un partido condicionado por un gol tempranero en la primera jugada a balón parado. Acabamos encerrando al equipo en su área y lástima que hemos tenido dos ocasiones claras para el empate, hubiera sido lo más justo. No hemos llevado a cabo lo que teníamos pensado para ese partido y se lo dije a los jugadores al descanso. Hemos mejorado en la segunda parte pero es cierto que no somos capaces de determinar lo que queremos durante la semana y luego plasmarlo en el partido».

Cónclave ayer en la vuelta al trabajo de la plantilla, todos tienen claro que es un problema de confianza y que deben despertar ya de la pesadilla porque han perdido el colchón de puntos que les mantenía a flote tropiezo tras tropiezo en la segunda vuelta. Ya sólo les separan 3 del play-out, algo que hace un par de meses nadie hubiese imaginado.

La afición volverá a apoyar

Lasarte coincide en que la diferencia de estados anímicos marcó el encuentro en Almería, un equipo venido a más contra otro venido a menos. Ya no es cuestión de hacer variantes en la alineación, de poner otro sistema. «El Ejido está en un buen momento, ha cosechado cuatro buenos resultados y aprovecha ese momento para tener confianza en lo que hace. Nosotros venimos de una dinámica mala, nos marcan a los 5 minutos y hace que nos cueste más reponernos que si la dinámica fuese buena», argumenta tras la derrota.

Por suerte aún queda margen de reacción y tiempo suficiente para acabar recordando este tramo de la temporada con angustia pero también como una anécdota, y todo pasa por ganar al colista La Roda este sábado a las 19:00 en Linarejos. La afición es la que vuelve a tomar la palabra. Una afición que está cansada de esperar la reacción de su equipo pero que sigue rearmando su confianza después de cada chasco y, tras el mal viaje de vuelta para los desplazados y el amargo lunes de resaca, desde hoy vuelven a clamar contra la mala suerte de estos meses de competición.

En el fútbol todo se cura ganando, por eso, y aunque el equipo en Santo Domingo mostrase esa imagen de hundimiento al término de los noventa minutos, Alberto Lasarte insiste en que «hay que levantarnos, no queda otra, la situación se ha vuelto complicada y hay que trabajar para levantar al equipo, para sacar la final que tenemos ante la Roda y que son los tres puntos más importantes de la temporada en este momento»

Esta semana el club volverá a lanzar una campaña atractiva para llamar a la afición a subir a Linarejos el sábado previo al Domingo de Ramos. Y esta vez ya no hay más margen de error para la plantilla.