Linares Deportivo
Ferrando dando instrucciones a Pekes y Chomfli, que pueden entrar el sábado en convocatoria.
Ferrando dando instrucciones a Pekes y Chomfli, que pueden entrar el sábado en convocatoria. / ENRIQUE

LINARES DEPORTIVO

Ferrando quiere un futuro en azul

  • Asume el reto de ayudar a transformar al Linares en un club más grande

Era la primera vez que Juan Ferrando se sentaba en la mesa de los contertulios de Cope, donde se desgranaron algunos detalles hasta ahora desconocidos del técnico catalán, como que se fichaje se fraguó en el segundo café que se tomó en Córdoba con Jesús Medina, omite la fecha a lo taurino para no meterse en camisas de once varas. Tiene un tatuaje con el nombre de su hija fallecida, y aunque sólo tiene 36 años, en Linares está viviendo el tercer proyecto al que llega para trabajar a la larga, los otros dos se rompieron por la guerra y el dinero.

«En Moldavia teníamos un proyecto de jugar liga europea en tres años (jugaron previa de Champions y Europa League el primero), luego estalló la guerra y me fui. En Grecia iba a ser un proyecto a 10 años de un equipo satélite del Olympiacos que quería desligarse, pero la situación económica se complicó y ya no podíamos volar», relató.

El año pasado en León «éramos segundos con un proyecto ilusionante, los que compraron el club es normal que viniesen con su gente, como cualquier empresa, toda la plantilla menos dos jugadores se salieron al año siguiente y era un equipo diseñado para la salvación que estuvo hasta el final peleando por el play-off y ganamos 2-0 al Racing de Santander, campeón del grupo a la postre».

Y confiesa que el club azulillo siente que le viene una nueva oportunidad. «En Linares veo que hay un club de sus aficionados, lo que permite crear lazos más fuertes. Un aficionado me preguntó si yo era del Barça o del Madrid y dije del Linares, y eso debería ser todo el mundo aquí, primero del Linares. Yo lo que busco es crecer donde con el club donde esté sentando las bases y sin ponerme techo. En Barcelona o Villarreal costó de 10 a 12 años crear un proyecto así, es algo difícil, y claro, yo tendría que estar aquí 10 años... Bueno, todo es hablarlo con Jesús Medina», acabó bromeando.

De ahí se desprende que, aunque firmó hasta final de temporada, desde el primer día se le ha visto trabajando como si su estancia en el club fuese indefinida. Ha aceptado el proyecto de Jesús Medina de profesionalizar el club.

«En Inglaterra -explicó-, un manager conoce los nombres de todos los jugadores hasta sub-16. Es importante que si necesito un jugador no le diga a Alberto que me suba a uno, quiero decirle a quién, como estos días que ha subido a entrenar con nosotros Kike porque es central y estamos ensayando la salida de balón. Es muy importante para mí seguir la evolución de chicos como el cadete Adrián Nájera, es un futbolista interesante que quizá me gustaría llevármelo en pretemporada porque tienes en casa el mismo perfil de uno que te cuesta 30.000 euros, y además lo has formado, educado y moldeado a tu manera».

Además, aseguró que desde su llegada hace dos semanas se siente responsable «de hacerlo muy bien» y buscar la perfección, «cuando todo el mundo a tu alrededor está dispuesto a ayudarte».

Mentalidad ganadora

Ferrando sorprendió diciendo que quiere ganar los últimos cuatro partidos de liga. «Me preocupa esa sensación de calendario difícil y que la gente haya cuentas de dónde no vamos a sumar. Hay que sumar en todos, y si me quedo el año que viene serán 38 jornadas echas para ganarlas. Habrá equipos con mayor potencial, pero si el fútbol dependiera del dinero, el Lorca ya estaría en Segunda y el Manchester City habría ganado 20 Champions. Si técnicamente las cosas no te salen, hay que ponerse el cuchillo en la boca y ganar a cuchillazos. La gente agacha la cabeza hasta que le dan la colleja, pero yo les he dicho que si han superado lo de Carles este verano, no deben tenerle miedo a nada».

Sobre la noticia publicada ayer en estas páginas con los 12 goles (30,7% del total) que ha encajado el Linares a balón parado y la cantidad de puntos que ha costado, el técnico insistió en que está trabajando esa parcela pero son los jugadores los que deben perder el miedo.

«Me preocupa ese porcentaje. Veo a jugadores como el que va a sacarse el carnet a la séptima, que ya está bloqueado. Mi trabajo es desbloquearles y que se sientan fuerte. No es fácil, el ser humano tiende a ser negativo, pero tenemos que salir en esas (faltas y córners) a morir. Cuanto más fuerte vayamos, mejor vamos a estar», comentó en su intento de motivar a sus futbolistas para que no cometan de nuevo los mismos errores ante el Lorca.