Linares Deportivo

LINARES DEPORTIVO

Elías Cabrera ve un Linares sin límites

Elías Cabrera fue presentado el lunes y ya ha empezado a mover el área de 'marketing' del club como una de las prioridades.
Elías Cabrera fue presentado el lunes y ya ha empezado a mover el área de 'marketing' del club como una de las prioridades. / ENRIQUE
  • El nuevo gerente arranca motores hacia una nueva era azulilla, buscando repetir sus éxitos en Córdoba

Ha empezado fuerte el nuevo gerente del Linares Deportivo, que el sábado vivió su primer partido en Linarejos y desde el lunes ha iniciado los contactos con posibles patrocinadores para la próxima temporada. El cordobés Elías Cabrera (1980), aterriza en Linares con ganas de repetir los éxitos de su gestión en las parcelas de 'marketing' del Córdoba, aunque en el club minero tendrá también otras obligaciones como nexo de unión entre todos los estamentos del club.

Su primera impresión en Linares fue «un club que cuida los detalles, la publicidad, el trato personal y la organización de un partido, parcelas en las que tengo experiencia, saben hacer las cosas. Luego en el transcurso del juego vi una afición que empuja, conocía al Linares y sé cómo se vive aquí, así que fue refrendar lo que ya sabía, que no me equivocaba viniendo a este club», declaró el nuevo gerente.

Si quiere repetir lo que consiguió en Córdoba necesitará varias temporadas. «Quiero hacer las cosas bien, en un club que quiere crecer y con el que yo quiero seguir creciendo. Si son diez años, bien, y si son cinco años, también», avanza Elías.

Su trabajo no consiste en estar sentado en una mesa en la sede. «En fútbol son 365 días de trabajo al año. Estaré mucho tiempo fuera, hoy estoy citado con dos futuros patrocinadores en Córdoba, porque hasta aquí llega el AVE y quieren verme en persona. La búsqueda de ingresos es un punto importante. No tengo una varita mágica, esto se hace con trabajo. Lo urgente es tener ingresos garantizados para la próxima temporada, si bien no voy a duplicarlo de golpe, ni a firmar varios amistosos que generen miles de euros al club, pero por ahí van los tiros».

En su rol como gerente añade que además debe dar «una pronta respuesta a cualquier situación, negociar con proveedores y patrocinadores, que su presencia no sea sólo darnos dinero y enviarle una foto, hacer acciones conjuntas, cuidar al abonado, pulsar los precios y despertar el sentimiento azulillo en los jóvenes, como ya se está haciendo». «Hay mucho en el día a día de cualquier empresa y el fútbol es similar», apostilla.

Llamó la atención que en su presentación se hablase de «estar preparados por si un día el Linares asciende», y Elías ahonda en tema explicando: «Con el presidente nunca hablé de lo deportivo, siempre del crecimiento del club y de poner al Linares donde se merece. Nunca hablé con el presidente de Segunda División, pero como buen linarense querrá verlo lo más alto posible. Un ascenso te puede llegar por casualidad sin tener estructura, porque se dé un año muy bueno con jugadores implicados, te suena la flauta y subes, pero eso no es lo normal. Lo normal es que haya un trabajo detrás, generar ingresos para tener una buena plantilla y que cobre al día, y si todo lo hacemos bien, más cerca estaremos».

Cuando llegó al Córdoba no había área de 'marketing' y, tres años después, ya era consejero con varios puestos de trabajo creados. Aún es pronto para saber si podrá repetirlo en Linares. «Ojalá podamos llegar a esas cotas. Yo sólo no lo podré hacer todo, pero hay que dar antes los pasos idóneos y generar ingresos que reviertan en lo deportivo. Como cualquier empresario que empieza con una tienda de informática en el barrio, crece y compra más ordenadores, tiene que contratar más técnicos para manejarlos, y luego necesitará un local más grande. Paso a paso. Llegarán más profesionales para que el club crezca con nuestro trabajo y el alma que le ponen los directivos».

Su experiencia cordobesa

De aquellos años en el club blanquiverde valora: «De la experiencia humana me quedo con Rafael Campero Guzmán, que va a cumplir 91 años y es una mente privilegiada, en tres etapas presidente del club y con tres ascensos. Él se sacaba el abono, lo pagaba de su bolsillo y jamás se lo prestaba a nadie, su asiento en tribuna siempre estaba reservado aún siendo presidente. Son pequeños detalles de cómo se debe cuidar la que es tu casa».

Y añade: «De la experiencia deportiva me quedo con el ascenso en Huesca, con saber que creando equipos de trabajo se consiguen resultados. Aquí no hay personas individuales. En Córdoba encontré esos años a un grupo de gente que amaba sus colores y querían un club más grande, se consiguió y eso es lo que me llevo. Hay un paralelismo con Linares, otro club con historia, una gran afición, que vive el fútbol cada día y que no quiere repetir jamás esa situación que les llevó a desaparecer. La directiva quiere un Linares fuerte y más grande, es lo que me ha llevado a asumir el reto de este proyecto como gerente».