Linares Deportivo

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Buscando un milagro para salvar el año

Juan Ferrando, con semblante preocupado junto a la grada de tribuna de Linarejos, que este domingo recibe al filial del Granada.
Juan Ferrando, con semblante preocupado junto a la grada de tribuna de Linarejos, que este domingo recibe al filial del Granada. / ENRIQUE
  • El Linares estaría obligado a ganar los dos partidos para eludir el play-out sin depender de otros

Los más optimistas en Linares contaban con sumar en Melilla, pero no estuvo ni cerca, porque el Linares fue inofensivo y plano ante un rival que también necesitaba el triunfo y que hizo que los hombres de Ferrando parecieres juveniles erráticos e inofensivos.

En las cuentas de los menos optimistas y más realistas estaba ganar al Granada B este domingo y luego que en San Fernando los dos equipos se den la mano y un 0-0 que con 46 puntos dejarían al Linares salvado. Pero la fatídica jornada para los equipos jienenses del domingo también pasó factura en el futuro de los azulillos.

El Linares, que por primera vez en todo el año pisa el puesto de play-off, puede que necesite más de 46 puntos, porque ningún resultado de rivales directos le fue favorable. Y eso significa que deben ganar los dos partidos que le quedan, algo que podría calificarse de milagro si lo consiguen, porque los mineros no han ganado dos encuentros seguidos en toda la segunda vuelta. De hecho, sólo han ganado tres encuentros de toda la segunda vuelta (Real Jaén, Jumilla y La Roda), los tres en casa.

Los azulillos no ganan a domicilio desde el mes de noviembre, precisamente en el encuentro que jugaron en La Roda y acabó 1-2, además ahí fue también, por noviembre, cuando consiguieron por última vez encadenar más de una victoria, pues previa a la victoria de la Roda ganaron a El Ejido en Linarejos y al Mancha Real en La Juventud.

Era el Linares de Miguel Rivera, el mismo que dijo que no había plantilla más que para salvarse sufriendo y que lo que marcaba diferencias era Víctor Curto. Parece que sus propios jugadores le dieron la razón otra vez en Melilla, donde el equipo estuvo flojo y no supo competir ante uno de los gallitos.

Juan Ferrando está preocupado, y aunque mantiene que «debemos corregir errores de cara a ganar los dos últimos partidos», reconoce que su equipo no estuvo a la altura en el Álvarez Claro.

«El Melilla tuvo las mejores ocasiones de gol, nosotros decidimos arriesgar con tres jugadores atrás solamente y es normal que haciendo eso ellos nos generasen más peligro. De todas las formas intentábamos el empate pero no pudimos conseguirlo. El Melilla tiene jugadores de mucha calidad y nos arriesgábamos a que nos marcasen. Mal nosotros porque no tuvimos mordiente y bien ellos», comenta el preparador catalán, haciendo referencia a la necesidad de ambos conjuntos de ganar el domingo.

Las caras de los futbolistas al viaje de vuelta a la península eran un poema. Saben que se han complicado la vida innecesariamente, pese a que han tenido la salvación varias veces en sus manos para no sufrir, que podrían estar pensando ya en las vacaciones, pero a día de hoy la realidad les golpea con dureza, el Linares es un firme candidato a jugar play-out por segundo año consecutivo.

En Melilla intentaron reaccionar tras el gol, pero volvieron a evidenciar los síntomas de aquella enfermedad que tanto preocupaba a Ferrando y que el técnico pensaba erradicada.

«Estamos enfadados porque en la segunda parte estuvimos mejor posicionados, es cierto, pero no tuvimos verticalidad, ni rompimos entre líneas, ni generábamos ocasiones claras. Creo que hasta tres cuartos de campo estábamos mejor que ellos, pero después el equipo moría. Los centros acababan siendo despejados sin problema por la línea defensiva del Melilla y nos costó mucho romper las dos líneas tan juntas que montaron ellos atrás».

Se ha perdido todo el colchón de puntos sumado por el brillante Linares encabezado por Víctor Curto de la primera vuelta. El mismo Linares, sólo que sin su pichichi de la primera vuelta, ha sido un cúmulo de errores y problemas defensivos y ofensivos en la segunda. La afición está preocupada, pero no queda otra que remar. Remar como el año pasado, remar con fuerza hasta llegar a la orilla, y esa orilla estará en las playas de San Fernando, pero cuidado, que también en esas mismas aguas puede naufragar el proyecto deportivo del Linares.