Linares Deportivo

LINARES DEPORTIVO

Una cuestión de casta, orgullo y valores

Higinio Vilches ha llegada en un gran momento de forma al final de la temporada y animar a todos a creer en la salvación.
Higinio Vilches ha llegada en un gran momento de forma al final de la temporada y animar a todos a creer en la salvación. / ENRIQUE
  • Higinio Vilches enchufa a sus compañeros en la semana clave por la salvación del Linares Deportivo

Semana vital la que se abre para los azulillos. «Chico te dice que si hay que matarlos, se les mata (deportivamente), a Chico no le cuentes películas. Recibí el brazalete de él, tenía que haber sido para Carles, que lo hubiera hecho infinitamente mejor que yo. He asumido la responsabilidad y sabes que ese brazalete lleva las iniciales de Fran bordadas», comentó ayer Higinio, el capitán de los azulillos.

Habla de casta, de fuerza, de pasión, de que cada jugador saque lo que lleve dentro y lo ponga sobre el campo, porque con la plantilla que se había configurado esta temporada, no es normal que el Linares esté a estas alturas tirando de calculadora y mirando lo que hacen otros rivales directos para saber cómo de agónico será el camino final.

«Buscar una lógica al fútbol no tiene sentido, no encuentro razones. Los únicos responsables somos los que nos vestimos de corto. Los que ascendimos el día de Castellón y a los que alabaron entonces seremos los sacaremos al equipo de ahí. Ya no podemos caer más abajo, hay que ganar, ya el descenso lo hemos eludido, pero ahora toca ganar», contó el capitán.

El lateral reconoció que es difícil no dar la razón a los que critican el balance deportivo del Linares porque «los números de la segunda vuelta son decepcionantes, sabemos que no hemos estado a la altura del club y su afición. Analizamos los errores en 15 días, ahora hay que tirar para adelante y achuchar. Qué les vamos a pedir ya a los aficionados, ¿qué venga al campo? Me daría vergüenza. Había gente de Linares con las bufandas en Melilla, eso roza la locura. Sólo podemos apelar a la casta y al orgullo».

Hablando sobre el Granada B, al que los azulillos no se le da especialmente bien como rival, mantiene que «son chavales con un nivel técnico y físico al que no podemos llegar, pero estamos en Linarejos y nos jugamos la categoría, ellos lo tienen todo hecho, y eso se tiene que notar. Como si viene el Madrid, hay que ganar por lo civil o lo penal, desde el segundo 1 de partido. No concebimos otra cosa. Y si esta semana algún compañero no está despierto, ya nos encargaremos de que lo esté el domingo. Vamos a ganar».

Tras perder en Melilla

Sobre la mala imagen que dejó el Linares en Melilla, el capitán apunta a «no sé lo que ocurre en Melilla que te hacen jugar así de mal. Otros equipos te permiten llegar y circular, pero allí es muy difícil meterles mano y no sé si es por el viaje, el campo tan frío, la hora, el viento, el césped duro, el caso es que te metes en la película de que va a ser complicado y te lo acabas creyendo. Eso no justifica que debimos haberlo hecho mejor».

¿Pero qué tiene este Linares que es capaz de jugarle de tú a tú al Mérida y al Lorca, pero luego desaparece en partidos más asequibles? Para el capitán, todo está en la mente. «El Valencia juega de una manera contra el Leganés y de otra contra el Madrid, en esos partidos hay un plus, te lo da el verte inferior o estar con el agua al cuello. Tú puedes correr 20 metros solo a ver qué tiempo haces, con un león detrás te aseguro que lo reduces».

Higinio pidió que no se haga caso de los rumores que puedan desalentar, como que algunos jugadores ya están pensando en sus próximos destinos o que el vestuario esté dividido. Asegura que el mal partido en Melilla no debe empañar la reacción positiva que ha experimentado el equipo tras la llegada al banquillo de Juan Ferrando.

«No es justo que no abramos los ojos y veamos que desde su llegada se ha mejorado y todos pensamos que con más tiempo, es un entrenador con el que el Linares puede conseguir muchas cosas bonitas. Algunos no saben la suerte que tenemos de tenerle. A mí en el campo me da mucha libertad, inspira confianza y te ves con capacidad para arriesgar donde antes no lo hacías», defendió al preparador catalán.