Linares Deportivo
Juan Ferrando grita desde el banquillo en El Plantío.
Juan Ferrando grita desde el banquillo en El Plantío. / LOF

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Ferrando: «No queremos ser favoritos, queremos ser los ganadores»

  • El técnico del Linares hace balance del 0-0 de la ida asegurando que la plantilla ha recuperado la unión y la afición está entregada con el equipo

Se acabaron los primeros y empiezan los segundos 90 minutos de la eliminatoria por la permanencia entre Linares y Burgos. Empate sin goles que lo deja todo abierto y que no es un mal resultado para ninguno de los dos rivales, pues venían de ser goleados en la última jornada de liga y de recibir duras críticas de su afición. Cada técnico busca el lado positivo al empate, buscando la inercia de cara a este domingo a las 18:00 horas en casa.

Juan Ferrando contó ayer del rival: «Yo conocía al Burgos de cuando estuve en el Grupo I, una buena plantilla, buenos jugadores y con una calidad técnica importante. Últimamente están cambiando el modelo de juego un poquito porque su entrenador lleva tres semanas, yo llevo seis y es difícil conseguirlo. Esperábamos que fuera eso, un partido de empuje en su casa, donde la gente iba a vibrar con ellos para conseguir la victoria y nosotros debíamos cuidar muy bien los aspectos defensivos porque veníamos de un partido muy malo».

El Linares lo hizo bien en ese aspecto, puerta a cero, pero especialmente importante era que el equipo mostrase la cara de quien verdaderamente sabe lo que se está jugando y que no puede fallarle a su hinchada. Esa sensación dieron en Burgos y esto ayudará a que Linarejos responda como merece la ocasión.

«Durante la semana -recordó-, igual que el adversario, hemos vivido que si los jugadores no tenían ganas y mil cosas. Nosotros éramos un grupo a la deriva en el que había que decir las cosas por su nombre, claras, conjuntarnos todos de una vez y lo que hemos hecho es ir y volvernos como equipo. Había que saber competir, además de tener jugadores tocados y otros que no han podido venir».

Y añadió sobre el rival: «El Burgos estuvo muy bien y nosotros teníamos que controlar ciertos tiempos del juego. Lo importante es la eliminatoria llega viva a Linarejos y lo que hemos vivido nosotros allí, el Burgos lo va a vivir aquí. Hay un sitio en Linarejos que se llama 'infierno' y estar ahí con siete mil u ocho mil personas que se meten, nos van a ayudar muchísimo».

Que viajasen cuatro autobuses a El Plantío y que el equipo llegue con vida al partido de vuelta «es un premio a los futbolistas que estaban destrozados el domingo de madrugada cuando llegaron a casa, a cómo les ha ido la semana, cómo han luchado y han soportado lo que nos esperaba en El Plantío, es mucho, pero es poco como resultado. No es que estemos contentos, ni mucho menos, queríamos ganar, como siempre, pero hemos conseguido que el grupo vuelva a funcionar y que esté el que esté lo esté a tope».

El que primero marque

El Linares debe marcar si quiere que no prolongue el encuentro más allá de los 90 minutos, pues un gol del Burgos obligaría a los azulillos a hacer dos, y el 0-0 llevaría consigo prórroga y penaltis, sabiendo que es un encuentro en el que cualquier error puede costar el descenso,

Será otro partido de nervios atrás, de proteger la portería, porque el autor del primer gol tendrá muchas posibilidades de llevarse la eliminatoria. Juan pasa la pelota de la presión al tejado rival.

«No somos favoritos, ni mucho menos -dijo-. Por plantilla, por jugadores, ya hemos dicho que el Burgos tenía grandes condiciones para ser el ganador de esta eliminatoria, pero nosotros tenemos un plus, un secreto dentro del vestuario, que lo vamos a pelear hasta el final para convertirnos en los ganadores. No queremos ser los favoritos, queremos ser los ganadores», aseveró.

Ayer día de reflexión y descarga, martes descanso y desde el miércoles hasta el domingo la última semana de trabajo de la temporada. Como el año pasado, no es tiempo de lamentaciones ni de crítica, es tiempo de luchar dentro y fuera del campo por salvar la categoría de bronce por la ciudad, por el club, por los aficionados y por los propios profesionales».

«Linarejos se va a llenar -contó Ferrando-, estoy seguro que se van a llenar hasta los entrenamientos. Sé que vendrá mucha gente, que nos van a arropar. Esta gente quiere el escudo, el fútbol en Linares un deporte amado y que hace a la gente sentirse muy orgullosa de su club. Es una responsabilidad muy grande porque aquí la gente no sólo va cuando no tiene nada que hacer los domingos, es gente que en su agenda lo primero que se pone un lunes es el partido del domingo a las 18:00 y eso me enorgullece».

Lo mejor de esta hinchada es que sabe perdonar los pecados a sus ídolos. Lo de San Fernando está olvidado, ahora todos tienen en mente en recuerdo del partido en Burgos, cómo el equipo salió a sufrir, cómo se pasó miedo en los primeros 20 minutos de los blanquinegros a balón parado y cómo el Linares supo tener el suficiente oficio como para desquiciar a su rival y que el crono pasase sin que pasase nada en el campo. También forma parte del fútbol.

Cuando al final del encuentro, los jugadores fueron a saludar a los desplazados, estaba claro que la debacle de San Fernando estaba olvidada. «Nos va ayudar esa comunión porque al final la suma de esfuerzos es necesaria para lograr objetivos. Debemos volcarnos todos. Nacho Fernández (entrenador del Burgos), habrá dormido las mismas horas que yo esta semana, como mucho 4, y nos queda otra semana de dormir poco. Después, cuando tengamos la eliminatoria pasada y ganada, dormiremos, descansaremos y nos cogeremos unos días. No hay sueño, no hay hambre, no hay sed, sólo ganas de que llegue el domingo», expresó.

Dos en la enfermería

El problema que sí tiene Juan Ferrando está en la enfermería. Cojeando se retiró en la segunda parte Joselu, mientras que Rueda probará esta semana con el grupo a ver cómo avanzan las molestias de su elongación. Algún golpe y poco más, sólo estos dos jugadores parece que estarán entre algodones para el encuentro de vuelta.

El técnico catalán da más detalles de la enfermería: «Luis Lara llevaba un problema estomacal toda la semana y aguantó 60 minutos. A Joselu le retiré por un problema de cadera que lleva arrastrando toda la temporada, es un jugador que lleva 9 meses pinchándose y comprometido, pese a sus circunstancias. Rodri venía de un golpe en la cabeza, está recuperado pero hay que tener cuidado en estos aspectos. Estuvimos un poco mermados y ahora toca recomponer fuerzas».

En estos encuentros hay momentos que son para el futbolista y momentos que son para la afición, y la química que genera una parte se transmite a la otra. Contra el Burgos, el Linares Deportivo sabe que la grada cumplirá su parte y que harán que los visitantes se pongan nerviosos. Porque en estos partidos, donde se juega tanto en tan poco tiempo, y en campo como el municipal de Linarejos, donde el césped tiembla cuando la afición bota, la psicología entra en juego como una parte más del desarrollo del encuentro sobre el césped.

«Hay un factor muy importante, el emocional, el de control. Nosotros hemos respondido bastante bien tras una semana como la que traíamos, ahora nosotros debemos controlar esas emociones con la afición a favor y el Burgos con ella en contra. Esto es un juego psicológico bastante interesante para la gente que está fuera, no tanto para los entrenadores», concluyó Ferrando.