Linares Deportivo

Un año que empezó con sombras y acabó brillando en Linarejos

Miguelito, una de las sensaciones de la nueva plantilla, dejando sentado a un jugador del Real Jaén el derbi que cerró 2018./ENRIQUE
Miguelito, una de las sensaciones de la nueva plantilla, dejando sentado a un jugador del Real Jaén el derbi que cerró 2018. / ENRIQUE

El efecto Molina no duró mucho tras una mala planificación del verano anterior, pero la directiva aprendió del error y ha vuelto a ilusionar a la afición con el ascenso

ÁNGEL MENDOZALINARES

Se abre un nuevo año en Linarejos ilusionante, muy distinto a lo que fue 2018 en su primer semestre y que dejó una terrible sensación de apatía en las gradas del templo minero. No se habían hecho bien los deberes en el verano del descenso y pasó factura, con una plantilla mal completada y tarde, con vaivén de jugadores durante la primera mitad y un técnico, Joseba Aguado, que no encajó desde el principio.

Después de la transición de Chico en el banco, que le dio otro aire al equipo, la directiva había asumido el fracaso deportivo y aligeró lastre, dejando la plantilla con los efectivos justos para acabar el año. Fue la oportunidad para que se destaparan dos jóvenes talentos, Braim y Pekes, con pocas oportunidades en la primera vuelta y brillante rendimiento tras el comienzo de 2018, con Jaime Molina en el banquillo desde diciembre.

El técnico malagueño sacó un brutal rendimiento a un Linares que parecía un filia, lleno de sub-23, y así llegaron la goleada 2-4 al Rincón, 4-0 al Villacarrillo, 3-0 al Almería B, que a la postre ascendió, 4-0 al San Pedro y la victoria en el derbi por 1-0 ante el Real Jaén. El equipo se enganchó de nuevo a los puestos de arriba, Linarejos disfrutaba, el nuevo técnico conectó con la afición y todos creyeron que el milagro era posible, hasta que llegaron los naturales tropiezos que devolvieron a la realidad al equipo. No había equipo para más, séptimo puesto.

No había fondo de armario y pasó factura, el efecto Molina se desvaneció y Linarejos acabó con la peor imagen que se le recuerda estando en Tercera, partidos con apenas 500 espectadores, se hizo interminable el final de competición. Jesús Medina asumió responsabilidades y empezó a preparar, esta vez con tiempo, el proyecto de la 2018/19 con las bases más sólidas.

Nueva temporada

Apuesta por un entrenador contrastado que sabía lo que era ascender en el Grupo IX, Juan Arsenal, y un director deportivo para preparar un equipo ganador, Miguel Linares. Era importante reconciliarse con la grada y regresaron muchos de los iconos del Linares en la última época, que no debieron irse tras el descenso, como Rosales, Lopito, Lara o Rodri. Sólo siguieron Barba, Josema y Pablo Ortiz.

No se quedó Pekes tras los 18 goles del ejercicio anterior. Aunque tenía un año más de contrato (documento privado, no federativo), el delantero decidió irse al Cádiz B. Visto con la distancia del tiempo, no parece que fuese una decisión del canterano minero, casi no ha tenido minutos en el club amarillo, y el Linares interpuso una denuncia por incumplimiento de contrato, que aún está por resolverse.

En 2018 sí se resolvió el litigio contra el extesorero por el desfase contable en el periodo de directiva encabezada por Pedro Sáez. Antonio Zapata fue absuelto de todos los cargos por el juez, en un proceso que dejó al descubierto las sombras de la gestión anterior. Si bien habían devuelto al club a Segunda B en un tiempo récord poniendo muchísimo trabajo, no supieron gestionar la dimensión del club en la categoría de bronce. Vivir un proceso así, fue otra de las notas amargas del año.

Volviendo a lo deportivo y con la asamblea de socios ratificando el tercer proyecto de la directiva de Medina, el objetivo era devolver al Linares a Segunda B y todo empezó a rodar como se esperaba. Brillante primera vuelta, especialmente en casa, donde ganaron los 9 primeros encuentros sin encajar un solo gol. Rompió la imbatibilidad de Lopito una chilena con rebote incluido ante el Antequera, sólo perdieron como locales en la última jornada frente al Loja.

Vendrá un delantero

Uno de los fichajes estrella del verano, Iván Bazán, causó baja a los pocos meses, no cuajó, y el club no se precipitó en fichar, guardando ese dinero y una ficha senior para el mes de enero. Todos quieren un delantero que complemente a lo que hay, porque el equipo de Arsenal genera muchas ocasiones de gol, pero ha pedido puntos por falta de efectividad

El año se despidió con un partido frenético, el gran derbi ante el Real Jaén donde Linarejos respondió a la llamada con 6.500 espectadores. Rosales de penalti le devolvió a los blancos el 1-0 de la ida y el Linares comienza así 2019 con todas las garantías de seguir peleando por ser campeones de grupo y tener más papeleras para buscar el ascenso. Terceros con 47 puntos, con el aliento en el cuello del Real Jaén y El Palo.

Se abre el telón del nuevo año y toca la visita el lunes de Reyes a Huétor Vega. Tras el triunfo en el derbi y el baño de masas, con el excelente rendimiento de una plantilla heterogénea y comprometida, con los descubrimientos de jugadores como Anaba, Espejo y Miguelito, con la siempre templanza de los Josema, Rosales, Lara y Rodri, con un Jorge Barba imperial y un Chendo Alarcón maduro que se ha ganado con trabajo y goles el título de pichichi minero con 8 tantos, este Linares inspira confianza para llegar a primavera con las bases sentadas para que la afición viva una fase de ascenso que quede grabada para siempre en la historia dorada de la entidad azulilla.