Linares Deportivo

El Linares no estará sólo en Tenerife y más de un centenar de azulillos viajará a las islas

La afición y el equipo han compartido esta temporada grandes momentos de unidad./ENRIQUE
La afición y el equipo han compartido esta temporada grandes momentos de unidad. / ENRIQUE

Se han disparado las reservas de vuelos, pero también hay linarenses que viven en las islas y han confirmado que estarán el domingo

ÁNGEL MENDOZALinares

Fue el comentario que recorría la plantilla minera cuando Julio Baptista sacó la bola del Linares Deportivo para emparejarle con el filial del Tenerife. No era uno de los cocos, equipo que se metió en el play off como cuarto clasificado en la última jornada, después de una primera vuelta muy irregular y la segunda en la que fueron de menos a más. Buen rival para empezar el camino hacia el retorno a Segunda B, pero había un problema, la afición no podría estar arropando al equipo.

De nada sirve la buena voluntad de la Diputación, que anunció autocares subvencionados. Los vuelos no están dentro del alcance del ente público, sólo unas pocas familias se podrían permitir el desplazamiento. Pero eso no ha sido impedimento para que haya una representación notable de linarenses en las gradas de la Ciudad Deportiva Javier Pérez de Tenerife.

Mirando los portales especializados, aparecían vuelos a las Islas Canarias por precios que iban desde los 79 a los 151 euros, ida y vuelta en los mejores casos. En pocas horas ya se habían reservado más de 50 plazas de avión para acompañar al equipo. Por la mañana del martes eran las agencias de viajes las que empezaron a recibir consultas de seguidores mineros para saber cuántos costaba un avión y hotel en Tenerife para pasar el fin de semana y arropar al equipo.

Es el caso de la familia Román, fieles como pocos, lo dudaron reservar sus billetes a primera hora de ayer. «Todos los sorteos voy a vivirlos a casa de mi madre. Veía que iban pasando destinos muy buenos y, cuando salió Tenerife, nos miramos y bajamos la cabeza. Estaba descartado ir. Cuando llegué a mi casa, hablé con mi mujer, ella me dijo que no podía pero que hablase con mi hermano. Y son tantas las ganas después de dos años esperando el play-off; con la ayuda de mi mujer y tras hablarlo con David sabíamos que el equipo lo merece y esperamos que el Linares dé ese puntito más de lo que hemos visto en los últimos partidos. Ya sabemos que los filiales son una caja de bombones», recordó Javi Román.

Su hermano David añadió: «cuando salió el rival, no se me pasó por la cabeza en ningún momento ir. Pero mi hermano Javi empezó a decirme de mirar los vuelos, empezamos a indagar, vimos la forma de cambiar los turnos en el trabajo y al final nos hemos echado para adelante. Consideramos que el equipo lo merece, pese a las adversidades del viaje y dentro de las posibilidades de cada uno, había que hacer un esfuerzo y que el equipo no esté solo. Llevamos la condición de favoritos y tenemos confianza ciega en los nuestros, vamos a pasar».

Pero después hay otro caso particular, el de los linarenses que viven en la isla. Resulta que no son pocos y la noticia del emparejamiento contra el Tenerife B les llenó de alegría. «No nos lo esperábamos, ha sido toda una ilusión. Llevo casi 20 años viviendo en las islas, estuve en el partido contra Las Palmas en la eliminatoria de ascenso a Segunda División, lo pasé muy mal. Ahora trabajo en Lanzarote y, como a los residentes nos hacen buen descuento para movernos de una isla a otra, voy a ir acompañado de unos amigos para ver cómo nuestro Linares le gana a los chicharreros», explicaba Antonio Muñoz, linarense que trabaja en hostelería.

Otros se quejan amargamente de su infortunio, justo el día que su equipo visita las islas. «¡El domingo tengo mesa electoral, vaya una suerte la mía!», se lamentaba incrédulo el azulillo Pedro Rivero, funcionario residente en Las Palmas, que se quedará con las ganas de ver al Linares en Tenerife.

Entre unos y otros, se esperan más de un centenar de azulillos en las gradas de la Ciudad Deportiva Javier Pérez, también conocida como 'De Geneto' por el nombre del barrio donde se encuentra, a 10 kilómetros de Santa Cruz de Tenerife. La pasada campaña se le instaló una grada portátil para mil espectadores cuando el filial blanquiazul jugó este mismo play off de ascenso ante el SD Ejea.