Linares Deportivo

El Linares vence al CD Torreperogil con un gol en el descuento

Los mineros lograron remontar en el descuento./IDEAL
Los mineros lograron remontar en el descuento. / IDEAL

Un zurdazo de Espejo obra la remontada minera tras haber empatado gracias a un penalti en el minuto 71, muy discutido por los locales

DIEGO JOSÉ GONZÁLEZTORREPEROGIL

Una de las principales razones por las que el fútbol es, probablemente, la mejor metáfora de la vida, radica en que un sólo instante, una acción, unos segundos, cambian una existencia entera; una etapa de bienestar o prosperidad se va al traste por culpa de un momento, un accidente quizás, muchas veces inexplicable, siempre irreversible.

1 CD Torreperogil

Pozo; Navas, Padilla, Jorge, Almansa; Sergio, Sergi, Montes, Pocho, Virgilio (Romero, min. 76) y Ángel (Olmedo, min. 47).

2 Linares Deportivo

Samu; Tello (Álex Rubio, min. 46), Rosales, Josema, Espejo; Lara (Ortiz, min. 81), Rodri, Chinchilla, Barba, Pedro Beda y Chendo (Bolo, min. 78).

Goles
1-0: Almansa, min. 20. 1-1: Rosales, de penalti, min. 71. 1-2: Espejo, min. 92.
Árbitro
Muñoz González (Córdoba). Amonestó por parte local a Padilla, Virgilio, Sergio y Pozo, expulsando a Almansa por roja directa; por parte visitante amonestó a Josema y Lara.
Incidencias
Abdón Martínez Fariñas, unos 700 espectadores.

El Linares Deportivo venció en Torreperogil en un partido cuyo desenlace fue tal que a los visitantes les supo a título conquistado y a los locales a cruel y macabra broma del destino. Los de Arsenal cortan su mala racha mientras que los de Torres, a pesar del varapalo, refuerzan su status en la categoría.

Resacosos aún tras la inolvidable visita a la Nueva Victoria el domingo pasado y sin tiempo siquiera para digerir tanta imagen para la posteridad, Torreperogil volvía a escribir una brillante página de su historia futbolística esta jornada, recibiendo al Linares Deportivo.

El Abdón Martínez se llenó, como no podía ser de otra manera, bajo un manto onírico. La soñadora grada rojilla volvió a arropar a los suyos, paladeando como está haciendo cada encuentro, cada semana, en esta temporada. Tiñeron de rojo medio estadio; la otra mitad fue azulilla. Y es que el orgullo y la fidelidad de la afición linarense, volvió a dotar de un especial colorido a un derbi provincial. El 'You'll never walk alone' debería sonar también en Linarejos.

Arrancaron los rojillos con fuerza y valentía, presionando alto, seguros de sí mismos y de su juego; vencían cada balón dividido, creaban peligro al espacio y cada saque de banda finalizaba en un 'uy'. El Linares dominaba el esférico pero sin ideas y sin pólvora, incómodo ante un adversario pegajoso e infinitamente mejor adaptado al hábitat del Abdón. Un hábitat en el que las jugadas a balón parado suponen un elevado porcentaje del éxito torreño. Sergi botó desde la derecha un córner cabeceado en el segundo palo por Padilla, y allí que se hallaba Almansa, para recoger el esférico y a la media vuelta conectar un zurdazo cruzado al que Samu no pudo responder. Minuto 20 y delirio rojillo en la grada.

Rodri no entraba en juego, superado en la medular por hombres como Sergi, colosal, y el Linares lo notaba, con severas carencias ofensivas y finalizando el primer tiempo sin siquiera haber chutado entre los tres palos del arco contrario.

Segundo round

La segunda mitad comenzó con la lesión de Ángel y la consecuente entrada de Olmedo en el lateral, nutriendo la nueva zaga de dispuesta por Torres, compuesta por cinco hombres. Álex Rubio ingresó en el Linares por Tello, reflejando así la opuesta apuesta de Arsenal.

Sin embargo, sería el Sporting el que pudo ampliar distancias a los cinco minutos de la reanudación. Jugadón de Virgilio por la izquierda, centro al área pequeña y Pocho, a quemarropa, enviaba al larguero lo que se cantaba como el segundo de la tarde.

Los de Arsenal intensificaron su dominio y comenzaron a arrinconar a su contrincante, con Pedro Beda como estilete por la derecha, aunque sin contabilizar ocasiones de gol.

Todo ello hasta el minuto 70 de juego, punto de inflexión donde los haya. Discutible penalti de Almansa luego de un forcejeo con un contrario tras centro de Beda, y expulsión del de Chilluévar. Rosales anotaba la pena máxima e igualaba la contienda en un estadio en ebullición: exasperados los torreños, revitalizados los mineros.

El consiguiente asedio de los visitantes contra un Sporting con diez, desfondado y ofuscado se incrementaba a la par que caían los minutos y la noche en Torreperogil. Y cuando se consumía el descuento, cuando todo indicaba unas tablas agridulces, Espejo, desde lejos, desde su casa, soltó un zurdazo letal, kryptonita pura para 'Superman' Pozo. El Linares volteaba el encuentro en el último suspiro. Euforia, desolación. Fútbol. Vida.