Remontada para la historia en Linarejos

Chendo Alarcón anotó el penalti definitivo de la tanda que le dio al Linares el pase a la final por el ascenso a Segunda B./ENRIQUE
Chendo Alarcón anotó el penalti definitivo de la tanda que le dio al Linares el pase a la final por el ascenso a Segunda B. / ENRIQUE

Los azulillos hicieron un verdadero asedio sobre la portería del meta Diego, su intervenciones fueron lo único que sostuvo al MoraloBarba hizo el 1-0 en el 56, Chendo forzó la prórroga en el descuento y marcó el penalti de la victoria

ÁNGEL MENDOZALinares

LINARES. Linarejos lo hizo posible. El conjunto minero sigue su camino hacia el ascenso después de un partido con tensión, de nervios, con final de infarto a penaltis y muerte súbita. Sonaba en megafonía «Te quiero», de Elefantes. Los que estuvieron en aquella dramática derrota contra el Moralo de 1997 saboreaban la dulce revancha. Es difícil explicar con palabras lo dura y larga de la travesía del Linares Deportivo hasta pasar esta eliminatoria tras el 2-0 de la ida.

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Linares Deportivo:
Lopito, Miguelito (Rubio, min. 63), Dan Espejo, Anaba, Josema, Álex Carmona, Javi Bolo (Chinchilla, min. 55), Rodri (Ortiz, min. 46), Chendo, Jorge Barba y Pedro Beda.
Moralo CP:
Diego, Rodao, Yoni, Sergio Alonso, Sergio Gómez, Chele, Álex González (Iván Sánchez, min. 58), Rubén Rivera (Paco Tomás, min.90), Valentín, Caramelo (Pinilla, min. 80) y Suso.
Goles:
1-0: Min. 56, Jorge Barba. 2-0: Min. 90, Chendo. En la tanda de penaltis (5-4)
Árbitro:
Roberto Gonzalo Sánchez, colegio catellano-manchego. Mostró amarilla a los locales Beda, Espejo y Jorge Barba. Por los visitantes vieron amarilla Yoni y Rodao.
Incidencias:
Partido de vuelta de la semifinal del play-off de ascenso a Segunda B, disputado en el Municipal de Linares ante 6.000 espectadores, un centenar de ellos venidos de Navalmoral de la mata.

El único incidente antes del partido se produjo con la llegada al campo del autobús de la plantilla visitante. En los aledaños de Linares se subieron 5 personas que no pertenecían al cuerpo técnico ni la plantilla, la Policía Nacional se percató y les obligó a bajar del bus. Fueron identificados como ultras, que lógicamente no pueden entrar al vestuario como parte del equipo, y fueron derivados a la grada. Fueron los únicos momentos tensos, los azulillos le devolvieron el buen trato de la ida a la afición del Moralo durante toda la jornada.

Poco después llegó el bus del Linares, recibimiento a lo grande por parte de la afición y minutos después la fiesta se trasladó al campo. Encuentro dedicado al Colegio Virgen de Linarejos. Antes del comienzo, hubo un homenaje al utillero Miguelín Aránega, por sus 40 años al servicio del club. El jugador Miguelito recibió el Trofeo 'La Carbonería' y se guardó un minuto de silencio en memoria de Rafael Ortiz Patón, abonado 36 del Linares.

Lopito estuvo perfecto, salvó un mano a mano con Valentín y también el penalti de la tanda

Juan Arsenal puso de inicio a Miguelito, sistema de tres centrales, y sólo se reservó como atacantes para refresco a Chinchilla y Rubio. Los visitantes no salieron encerrados en los primeros minutos, aunque tardó poco el Linares en hacerse con la pelota. Guión previsto, Caramelo, Valentín y Rivera eran los encargados de atacar a la contra.

La poblada zaga extremeña controlaba y encimaba todos los envíos a Chendo y Bolo, despejándolos, pero era un asedio de los mineros. Envíos del Linares y despejes del Moralo, y vuelta a empezar. En la primera media hora habían llegado casi una docena de veces al área con peligro.

La primera la tuvo el Linares por mediación de Beda, disparo junto al palo que acabó en córner. Barba tuvo la siguiente en saque de falta, disparo alto. Josema tuvo dos de cabeza, uno fuera y otro a las manos del meta. Dos muy claras en el minuto 27, la primera de Barba que salvó un defensa tirándose en el área pequeña. Segundos después Carmona mandó su cabezazo junto al palo, y cumpliéndose la media hora Chendo tuvo un cabezazo franco pero centrado, que atajó el meta Diego.

Paciencia en el asedio

Eso era el partido, paciencia, constancia y a esperar un error en la zaga visitante para que el primer gol subiese antes del descanso. En el minuto 33 fue Dani Espejo el que metió un centro que se fue cerrando e iba a entrar por la escuadra, tuvo que volar Diego para salvarla jugándose el tipo y estrellándose con el palo.

Lo más peligroso en este tiempo del Moralo fue un centro lateral que se paseó por delante de la portería del Linares, llegó en la izquierda a Caramelo, recortó y mandó su disparo fuera. Como es normal en estos casos, el Moralo aprovechaba siempre que podía para parar el ritmo del partido, y mientras el Linares a lo suyo, buscar el gol. Barba lo rozó en un zapatazo desde 30 metros que se marchó lamiendo el palo. Después Chendo hizo una jugada personal en la que rompió a su defensor, metió un disparo durísimo que mandó a córner Diego.

Y ya en el descuento, el mejor acercamiento del Moralo. Una contra que acabó en disparo de Gómez desde la frontal y palomita de Lopito para evitar el gol. Entraron los equipos al vestuario y ahí se quedó Rodri, que se había lesionado en una acción anterior, entró en su puesto Ortiz.

Se repitió el guión en la reanudación. El Linares al ataque y el Moralo a defenderse. De córner tuvieron la primera los mineros, el remate con el pie de Josema en el área se fue arriba. Barba estaba enchufado, buscó otro latigazo desde fuera del área que Diego mandó a córner con una portentosa estirada. Se botó, y Carmona solo en el segundo palo remató fuera.

Lopito y el gol

Del susto a la alegría. Caramelo apareció dentro del área y metió un disparo duro al palo corto que obligó a Lopito a una gran intervención. Entonces llegó el gol, del Linares, jugada magistral de Barba, recortes hacia dentro, latigazo cruzado y, esta vez sí, la pelota entró y Linarejos saltó de alegría. 1-0, minuto 56 y la confianza en la remontada se multiplicaba.

Arsenal había metido toda la carne al asador, entraron Chinchilla y Rubio por Bolo y Miguelito. En la primera que tuvo Rubio, cabezazo que atrapó Diego. Todos sabía que era un partido para sufrir, pero también para creer. El colegiado no pitó penalti por mano clarísima de Yoni, aunque involuntaria, al intentar controlar un balón. Linarejos enfureció.

El Moralo ya sólo tenía a Valentín arriba, todos en su campo achicando aguas, rápidos al corte para despejar cualquier balón. Pero en uno de esos balones largos, su velocidad le permitió plantarse sólo delante de Lopito, que actuó con una seguridad prodigiosa salvando lo que parecía el 1-1 sin moverse del sitio.

Últimos 10 minutos para los 90 y el Linares lo seguía intentando con tesón. Chendo remató de cabeza fuera, muy forzado. Beda tuvo una buena acción en el costado izquierdo del área y atrapó Diego. El meta repelió después un disparo de Chinchilla desde la derecha y el rechácelo mandó arriba Josema. Barba volvió a intentarlo desde la frontal, fuera. Después centro de Rubio, remate de Chendo y se pidió mano del central que bloqueó el tiro.

Empate, prórroga y penaltis

Cinco minutos de prolongación, con Lopito subiendo en el último ataque con el minuto 95 en el crono, la pelota al área, le llegó a Chendo con tres defensas pegados a él, se giró y sacó un disparo con el corazón que hacía el 2-0. Explosión en Linarejos, lágrimas y abrazos, quedaban 30 minutos más para intentarlo.

Aunque ahora el Moralo debía atacar, el Linares estaba crecido y mandaba. Chinchilla, Beda y Rubio se encontraron con un Diego muy seguro salvando los tres disparos de la primera parte. La segunda se hizo larga para los dos equipos, el corazón mandaba más que las piernas. Chinchilla tuvo la mejor con un chut que se paseó. El Moralo buscaba los penaltis como mal menor y ahí se vio el Linares porque las fuerzas no dieron para más.

Empezó lanzando el Moralo, Sergio Gómez engañó a Lopito e hizo el primero. Álex Rubio la puso ajustada al palo y empató. Pinilla marcó con la ayuda del Palo y después Álex Carmona mandó su disparo por encima del larguero. Linarejos con el corazón en un puño y Lopito le detuvo con la punta de la bota el disparo a Valentín. Beda marcó el 2-2 de la tanda con seguridad. A punto estuvo Lopi de llegar al balón de Rodao, que acabó entrando. Ortiz no falló su lanzamiento. Chele puso el suyo en la escuadra. Espejo engañó a Diego, 4-4.

Muerte súbita. Alonso cogió carrera y mandó su disparo al travesaño. Enloquecía Linarejos. Chendo con paro el tiempo, se le veía tranquilo, con toda el alma, golpeó el balón al centro y a romperla, haciendo posible el milagro de la remontada.

Baño de masas sobre el césped y encuentro posterior con la grada más joven con el mítico «si no sale el equipo, no me voy de aquí». Aún no han ascendido, pero la gesta merecía una celebración por todo lo alto.

El Linares estará hoy en el bombo y a ver quién lo para en la tercera ronda, que tiemble el que salga emparejado.